SINDROME DE DOWN

Las personas con Síndrome de Down tienen características que les hacen susceptibles de seguir un tratamiento dietético-nutricional. Esto se debe a la gran prevalencia de problemas cardíacos, tiroideos, sobrepeso y obesidad, molestias gastrointestinales y celiaquía.

 

Si a esto le sumamos el comportamiento que suelen tener con la comida, resulta interesante realizar interacción educativa en hábitos saludables tanto en alimentación como de ejercicio físico y de vida. 

Desde la primera infancia es interesante aportar una correcta alimentación, podéis consultar esta guía de alimentación para bebés con Síndrome de Down. Cuando éstos crecen, es fundamental PERSONALIZAR el tratamiento dietético-nutricional, buscando generar AUTONOMÍA y que sean CAPACES de gestionar su propia alimentación y hábitos. 

Para ello es importante realizar una adecuada valoración nutricional, a través de una anamnesis en la cual podremos saber los hábitos de vida que sigue, así como patologías y su evolución. Además de estudiar la composición corporal y ver la evolución tanto de la talla como del peso. Una vez realizado el estudio se programa el mejor tratamiento dietético-nutricional, con adaptaciones curriculares de los contenidos necesarios para su incorporación en el día a día