LA IMPORTANCIA DE ADAPTAR LOS MENÚS PARA TODA LA FAMILIA


Hemos leído en infinidad de lugares que es muy importante comer en familia, todos en torno a la mesa y comer los mismos alimentos, pero, ¿cuál es el motivo? Y, ¿cómo podemos poner en práctica toda esta teoría?


Pues bien, vamos a repasar algunos conceptos y buscar la forma de adaptarlos a la realidad de una familia con padre y madre trabajadores, en el que el tiempo se reduce y hay que hacer encajes de bolillos para cumplir con los criterios de alimentación saludable y no sucumbir a la facilidad de ofrecer alimentos procesados y nutricionalmente poco interesantes.


Pero, ¿por qué es tan importante que nuestro bebé coma igual que nosotros?


Tan sencillo como que si has elegido el método BLW, que implica ofrecer alimentos sólidos, el bebé va adquiriendo consciencia de aquello que come y lo que comes tú. Si eliges alimentos diferentes seguramente va a querer comer de lo tuyo. Si a esto le sumamos que llegará un día que quieras que coma fruta en el desayuno, por ejemplo, y si tú no lo haces, él o ella tampoco lo querrá comer.


Además, durante los primeros 1000 días de un bebé estamos programando su salud a largo plazo, así como su microbiota intestinal. Para ello, es conveniente elegir alimentos saludables, ya que al introducir la alimentación complementaria ya de por sí, habrá un cambio en la composición de la microbiota intestinal del bebé. Si hacemos lo contrario estamos perdiendo la oportunidad que nos ofrece esta programación de salud.


¿Cómo podemos adaptar los menús para toda la familia?


Lo primero y más importante es la organización, es la clave para poder disponer del tiempo necesario para hacer la lista de la compra, comprar y elaborar ingestas para unos cuantos días. Esta organización implica pensar en qué platos queremos cocinar tanto en comida y cena.


Tener claro que el concepto de alimentación saludable implica llevar a cabo una dieta basada en productos vegetales, tanto verduras como frutas, hace que la mayor parte del plato que coman los adultos y los niños y bebés sea de este tipo de alimentos.


Los tubérculos suelen sentar bastante bien a los bebés, con lo que el boniato y la patata pueden ser unos buenos aliados para alguna de las ingestas diarias.


La cantidad de proteína debe estar regulada o más o menos controlada, al menos en la primera infancia. Por ello, si vamos a ofrecer carne, pescado o huevos, es la parte que menor proporción tendrá en el plato (hablaremos con más detalle en otro post). Daremos, al mismo tiempo, más interés a la proteína de origen vegetal para que se consuman al menos 3 veces por semana en diferentes formatos.


Una vez claros los conceptos básicos, ahora toca adaptarlos. A medida que el bebé va creciendo, y sus habilidades van mejorando, las adaptaciones van a ser menores, es decir, las primeras semanas que el bebé tiene menos agarre o coordinación, es más fácil generar platos “combinados” con formas de palitos para el mejor agarre. Sin embargo, a partir de los 9 meses más o menos, el bebé empieza a hacer pinza con los dedos, con lo que ya va a poder coger alimentos más pequeños, pero sin olvidar que no podemos ofrecer alimentos con riesgo de atragantamiento (alimentos redondos como uvas, tomates cherry, etc.)


De modo que, a los 6 meses se le podría ofrecer hummus y sobre los 9 ya los garbanzos chafados con el tenedor con grumos o trozos pequeños. Poco a poco y viendo como se comporta iremos cambiando de textura hasta que coma los garbanzos enteros, bien cocinados (remojo 24 horas y cocinado largo).


EJEMPLOS DE ADAPTACIONES
Paella de mariscos con brócoli -- Bolitas de arroz con pescado y ramilletes de brócoli
Ensalada con hummus de remolacha -- hummus de garbanzos con palitos de zanahoria hervida
Ensalada de pasta sin gluten -- Pasta sin gluten (espirales) con un cuarto de aguacate y una rodaja de tomate
Pechuga de pollo rellena de pimientos y calabacín -- Pechuga de pollo con pimientos y calabacín (todo en forma de palitos, inclusive la pechuga de pollo)
Tortilla francesa y ensalada -- Tortilla francesa y palitos de calabacín y calabaza
Gallo a la plancha con patatas y calabaza al horno -- Gallo a la plancha (sacamos un lomito que pueda agarrar bien) con patata y calabaza
Boniato asado relleno de verduras --  Boniato en tiras y zanahoria, calabacín en tiras o palitos. 




¿Y QUÉ PASA CON LOS DESAYUNOS?

Los desayunos deberían estar compuestos por alimentos de calidad, y podemos aprovechar lo que haya sobrado de la noche anterior. Esta ingesta no es especial respecto al resto, por lo que, debe integrarse en el día a día como el resto, evitando alimentos superfluos.

Y si eres de tostadas, pues el bebé también puede comer pan, mejor integral y sin sal. Pero bajo mi punto de vista, creo que es interesante ofrecer más tipos de desayunos (y no me refiero a cereales).


Y como siempre, observad a vuestro bebé, porque guiará la velocidad de los cambios de texturas y las adaptaciones


Lydia Micó Pascual

Dietista-Nutricionista